Caja y Productividad ¿Cómo medirla?

Caja y Productividad, palabras mágicas en todas las empresas. Sin caja es imposible hacer frente no sólo a los vencimientos de proveedores, acreedores, salarios y cargas sociales, sino también afecta al crecimiento.  Cuando jugamos al monopoly, tenemos claro que nos pasa cuando nos quedamos sin dinero, nos echan del juego. Lo mismo en la empresa, cuando no generamos Caja, tenemos dificultades para pagar a los proveedores y acreedores y además no podemos aprovechar las oportunidades para crecer. Por definición Productividad son los recursos utilizados para producir un bien/servicio que luego vendemos. En la misma definición tenemos el Indicador para medir su evolución. Mi propuesta es encontrar un Indicador Clave, KPI, que ayude a la dirección de la empresa a tomar decisiones y actuar para mejorarla. Para ello en vez de tomar todos los costes inherentes a la producción de este producto/servicio, me atengo solamente a los costes salariales y cargas sociales. Todos los de la empresa, no solamente los ajustados a la producción. Entiendo que todas las personas que trabajan en la empresa contribuyen, cada uno en su función a realizar las tareas para conseguir el producto/servicio llegue al cliente final. Llamamos Pr al indicador productividad y resulta de la división de los todos los ingresos de la compañía divididos por los costes salariales y cargas sociales. ¿Qué conseguimos con este indicador?, saber que genera de ingresos cada € invertido-gastado en salarios y cargas sociales (S) a precios de mercado. Por otro lado, al final de la cuenta de explotación tenemos el Beneficio de la compañía, antes de impuestos de sociedad, que resulta de los ingresos obtenidos por la venta del producto/servicio a precios de mercado, mejor o peor, según el valor añadido apreciado por los clientes deducidos todos los costes desde materias primas, salarios, gastos generales, impuestos, amortización e intereses de deudas. Consideramos que la empresa, sector industrial, tiene que generar un determinado % de beneficios sobre ventas-ingresos, necesarios para generar el suficiente Cash-Flow para soportar el crecimiento deseado y esperado. A partir del beneficio antes de impuestos de sociedad, hacemos las cuentas al revés, una vez hemos optimizado los gastos generales, costes de materias primas y suministros, veremos lo que nos queda para salarios y cargas sociales (S’). Este montante es el tope máximo que se puede pagar para la productividad óptima y necesaria que llamamos Pr’. Hemos definido un tope salarial S’ que  da la productividad Pr’  que permite a la empresa obtener el Beneficio y Cash-Flow necesario para hacer frente a sus compromisos de pago y sostener el crecimiento. Y es bueno hacer este ejercicio para tener un objetivo de productividad que debemos alcanzar. Tenemos dos cifras Pr y Pr’, si Pr

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Comparando los métodos de Mejora Continua

Hemos publicado en nuestro blog una serie de artículos sobre “La Mejora Continua”, en los que hemos analizado los 3 principales métodos actuales: 6 Sigma, Lean Manufacturing y Teoría de la Limitaciones. Ha llegado el momento de compararlos y sacar conclusiones. Comparando los 3 métodos: Existen muchos puntos en común, y también algunas críticas a todos los modelos de mejora, pero en general todos asumen unas ciertas premisas: El diseño del producto o servicio es básicamente correcto y está optimizado en costes. Las necesidades del cliente están satisfechas con este diseño, que cumple además con los requisitos funcionales y reglamentarios del mercado. La Dirección de la empresa comprende, apoya y lidera los cambios. Después de mejorar los procesos y sistemas de producción, algunos métodos se fijan también en la idoneidad del diseño, aunque cada uno lo hace según su propia visión del asunto. QFD y análisis del valor son dos de las herramientas más utilizadas para conectar el diseño del producto o servicio, con las necesidades reales de los clientes.  Ambas reúnen marketing, finanzas, operaciones y compras para explorar sistemáticamente cómo el producto realiza las funciones que demanda el cliente. Una parte importante de estos análisis es darse cuenta de que todas las funciones conllevan asociados unos ciertos costes. Cuando los departamentos comerciales (o los propios clientes) son conscientes de los sobrecostes que supone cada una de las prestaciones, o funciones extra que desean, pueden hacer una elección más oportuna acerca de la configuración final del producto o servicio. Principales obstáculos para la mejora: Existen algunos obstáculos para la implantación de un programa de mejora: Abordan la teoría de la gestión como un problema secundario. No consideran políticas de empresa previas (formales ni informales). No contemplan la evaluación y recompensa por mejoras introducidas. No tienen en cuenta los valores y la cultura específicos de la organización. En todas las organizaciones existen actividades dirigidas por políticas cuyo propósito se perdió en el confín de los tiempos. Todos los programas de cambio desafían las formas existentes de hacer las cosas. Cómo elegir: Para ayudarnos a elegir el método que mejor se adapte a las necesidades de nuestra organización, debemos identificar una jerarquía entre las relaciones de causa efecto primarias y secundarias. El primer paso es identificar la teoría principal que nos interesa aplicar Six Sigma: reducir la variabilidad de los procesos Lean Manufacturing: eliminar las pérdidas en cada fase Teoría de las Restricciones: gestionar las limitaciones de la cadena.  Y luego entender cómo el enfoque de esa teoría se puede convertir en unos resultados tangibles para nuestra organización, para ello hay que analizar los posibles y deseables efectos secundarios del método elegido: Six Sigma: menos desperdicios, menos inventarios, medidas exactas del rendimiento y fluctuaciones para gerencia, mejora de la calidad. Lean Manufacturing: salidas más uniformes, menos inventarios, nuevo sistema de medidas del rendimiento de flujo, mejora de la calidad. Teoría de las Restricciones: menos inventarios, control costes de producción, medidas del rendimiento del sistema, mejora de la calidad. Lo curioso es que todos los métodos de mejora parten de unas premisas y unos conceptos primarios distintos, pero a medida que se van desplegando llegan a unos efectos similares.  Muchos efectos secundarios de un método son primarios en otro y viceversa, por lo que se podría concluir que al final todos acaban logrando resultados similares. …Entonces, ¿dónde nos deja esto?, ¿cuál es el camino que deberíamos seguir como directivos para resolver los obstáculos de nuestra empresa? La respuesta es que la selección del método de mejora continua a emplear depende básicamente de la cultura de la organización. Si los principales métodos de mejora acaban llegando a los mismos resultados tras un cierto tiempo, entonces la cuestión a evaluar es la velocidad en la que un determinado método será plenamente aceptado en nuestra empresa: Si la organización valora los estudios analíticos y las correlaciones entre gráficos y datos entonces 6 Sigma es el programa perfecto para empezar. Si la organización valora el Visual Management, el entorno de trabajo limpio y ordenado y la inmediatez de respuesta, entonces Lean Manufacturing sería el método a elegir. Si la organización valora el enfoque de sistemas, de forma no participativa, y donde existe una clara separación entre operarios y directivos, TOC puede ser la mejor opción. Una vez que se han identificado los valores de un determinado método, la comparación con la cultura y valores de la propia empresa, así como con la imagen que la alta Dirección pretende transmitir, hacen que la selección resulte mucho más fácil   Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel (Tier1) dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua.   Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat  

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Comprar, Vender o Mejorar: LA MEJORA CONTINUA (5)

Siguiendo con el Lean Manufacturing, vamos a hacer un breve repaso de las principales etapas para su implementación, y de algunas técnicas que ayudan a desarrollarlo en 5 pasos básicos: Los 5 pasos esenciales del Lean Manufacturing: Identificar el valor: Primeramente debemos aprender a definir “valor” como un término relativo entre las prestaciones o características aportadas por un determinado proceso divido por el coste que suponen.   Value stream map: o mapa de generación de valor. Se trata de hacer un diagrama de flujo del proceso(s) indicando el valor que se genera en cada etapa del mismo.  (Muy útil como primer paso para intentar reducir o eliminar las actividades que no aportan valor real).   Mejorar el flujo: se considera como flujo el movimiento ininterrumpido de productos o servicios, a través de todo el sistema hasta el cliente. Por ello el trabajo por lotes, en colas que generan stocks intermedios y los transportes aumentan innecesariamente el tiempo total desde el pedido hasta la entrega, a la vez que reducen la flexibilidad y suponen un sobrecoste en inventario.   Permitir al cliente estirar (pull): la empresa debe adaptarse para proveer el producto o servicio cuando el cliente lo demanda, ni antes ni después.  (El método Kan-ban está especialmente adaptado para facilitar esta forma de trabajo).   Kaizen: Trabajar hacia la perfección, intentando eliminar todo aquello que no aporta valor (recordemos las 7 Mudas o pérdidas) y optimizando el flujo (el ideal sería llegar a fabricar lotes unitarios).   El método de las 5S: 5S es el método por excelencia para mantener un entorno de trabajo seguro, limpio y eficiente, lo que redunda en una mayor motivación y productividad. Normalmente se aplica en 5 etapas y después suelen realizarse auditorías periódicas para asegurar su mantenimiento. Seiri: se empieza por clasificar el entorno de trabajo (qué se utiliza a diario, qué se utiliza semanalmente, qué se utiliza menos de una vez a la semana) y se ubica en función de esta clasificación, de modo que lo más próximo sea lo que se usa con mayor frecuencia. Seiton: ordenar las cosas de manera visual, asignando un sitio para cada cosa y manteniendo cada cosa en su sitio. Seiso: limpieza, orden y mantenimiento preventivo por parte del operario, responsabilizándolo de su área de trabajo. Seiketsu: la estandarización permite compartir las mejores prácticas e identificar rápidamente las anomalías. Shitzuke: mantenimiento de los estándares alcanzados (disciplina).   El sistema SMED: (Single Minute Exchange of Die) La mejora del flujo de proceso y la progresiva reducción hacia lotes lo más próximos posibles a la unidad llevan consigo la necesidad de cambios rápidos de útiles. Hacer una lista de todas las operaciones y tiempos. Clasificar las operaciones en internas y externas (aquellas que se pueden hacer fuera de la máquina o sin necesidad de que esté parada). Convertir las operaciones internas en externas al máximo posible. Reducir tiempos en las operaciones internas (trabajando en paralelo, utilizando conectores rápidos, preparando todas las herramientas necesarias al inicio,…) Reducir tiempos en las operaciones externas.   JIDOKA o QRQC: (Quick Response Quality Control) Este método que se podría definir como “respuesta inmediata a problemas de calidad”.  Parte del concepto de que los operarios son los que están más cerca de la acción, y de que son estos los que deben mantener los estándares y mejorar diariamente. Los esfuerzos de las funciones de soporte (departamentos de calidad, técnico, etc.) deben centrarse en facilitar la resolución de estos pequeños problemas que surgen a diario, lo más rápidamente posible, para evitar que se propaguen y puedan llegar hasta el cliente final. Los 6 principios del QRQC: Sitio real: hay que resolver los problemas en el sitio real donde se producen, en lugar de sentados en un despacho. Piezas reales: comparar piezas buenas con piezas malas fabricadas al mismo tiempo. Datos reales: descartar las opiniones subjetivas y centrarse en los hechos expresados con datos. Reacción rápida: reuniones diarias in situ. Pensamiento lógico: 5 porqués y otras técnicas para determinar las causas raíz de los problemas. Coaching: los responsables deben participar, ayudar, motivar y dar ejemplo en el “sitio real”. A parte de estas, existen muchas otras técnicas utilizadas habitualmente en Lean Manufacturing (Kan-ban, visual management, TPM, Hoshin, Poka-Yoka, etc.), que por razones de tiempo no vamos a desarrollar; pero es precisamente este conjunto de metodologías lo que confiere un gran potencial de mejora a este método. Ya hemos visto que Lean Manufacturing se focaliza en reducir los 7 desperdicios o pérdidas y en mejorar el flujo productivo, pero al mismo tiempo genera una serie de efectos secundarios: la calidad mejora sensiblemente, los productos pasan menos tiempo en proceso reduciendo la posibilidad de deterioro u obsolescencia, y la simplificación de los procesos redunda en una reducción de la variabilidad.  Como la empresa analiza todas las actividades del mapa de valor, las restricciones se eliminan y la eficiencia mejora. El método Lean también asume las siguientes premisas: La gente valora el efecto visual de la mejora del flujo. Las pérdidas son el principal obstáculo a la generación de beneficios. Una rápida sucesión de pequeñas mejoras resultan más beneficiosas que cualquier estudio analítico. Los efectos de las interacciones entre procesos se resolverán con el refinamiento del mapa de valor. En general el personal de producción aprecia este enfoque, ya que se les involucra de manera directa.  La transición hacia este sistema causa grandes cambios en la forma en que el personal percibe sus roles y responsabilidades dentro de la organización, y también su relación con el producto final y la satisfacción del cliente.   Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel (Tier1) dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua.   Albert

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Comprar, Vender o Mejorar: LA MEJORA CONTINUA (4)

Hemos visto dos de los métodos de mejora continua más utilizados: 6 Sigma y Teoría de las Restricciones, ahora le toca el turno al LEAN MANUFACTURING, también llamado Lean Thinking o el método Toyota. LEAN MANUFACTURING (el sistema Toyota) Primeramente vamos a aclarar lo qué significa el término “Lean”. Si buscamos en cualquier diccionario inglés veremos que nos indica algo así como “magro”, libre de grasas; y está es precisamente una de las bases del sistema: librarse de todas las “grasas”, entendiendo como estas a todo aquello que NO es imprescindible para el flujo efectivo y eficaz del proceso productivo, y que a menudo supone un sobrepeso (sí, también a veces un sobrecoste, o en términos lean un “waste” o pérdida). El origen del Lean Manufacturing hay que buscarlo en Japón. Fue desarrollado entre 1948 y 1975 por Taiichi Ohno, quien a su vez colaboró estrechamente con Kiichiro Toyoda (el fundador de la Toyota Motors Company) para desarrollar e implantar el TPS (Toyota Production System).   El sistema se sustenta en dos grandes pilares: JIT y JIDOKA  1.- “Just in time” no significa que se tengan que hacer las cosas en el último momento, como algunos piensan, sino que se debe fabricar en un sistema “pull”, dejando que sea la demanda la que organice la producción, en lugar de trabajar para stock, empujando “push” los distintos procesos según órdenes de trabajo preestablecidas desde un departamento de planificación y logística. (Cabe destacar las tarjetas Kan-ban como uno de los elementos clave para conseguirlo) 2.- “Jidoka” por su parte se podría traducir como la habilidad para detectar cualquier condición fuera de lo normal y reaccionar inmediatamente para no prolongarla a través de todos los procesos posteriores. Podríamos decir que la versión europea de Jidoka es el QRQC (Quick Response Quality Control).  (Los sistemas anti-error o Poka-Yokes son uno de los elementos clave para conseguirlo).   Principios de Lean Manufacturing  (la forma de pensar): Empezaremos diciendo que desde sus inicios hay 3 conceptos básicos en el sistema que hay que respetar: QCD (Quality, Cost & Delivery). Sencillamente, si no nos focalizamos en la Calidad, los Costes y las entregas, más vale que vayamos pensando en otras cosas distintas a ser empresarios.   El proceso conduce al resultado: Es más importante centrarnos en el proceso en sí mismo que en el resultado o producto final. Hay que perfeccionarlo y aprender continuamente de los errores para llegar al objetivo.   Sistema global: Las distintas partes están inter-relacionadas y no se puede entender las unas sin las otras.   No culpar, no juzgar: Errar es humano, y es una parte imprescindible en el proceso de la mejora continua (sin embargo hay que saber diferenciar entre “errores” y “faltas”).   Conceptos de Lean Manufacturing  (la forma de actuar): Orientación al mercado: Hay que preguntar siempre lo que quiere el cliente, en lugar de hacer lo que uno quiere o sabe hacer intentando colocarlo después en el mercado. Control de la variabilidad: Estandarización y control. Kaizen: Ciclo de mejora continua (KAI = Cambio, ZEN = Mejor) Gestión integral: sistemas anti-error en cada etapa del proceso. El fundamento es “No acepto componentes malos, no fabrico piezas malas, no entrego piezas malas” y esto es así en cada etapa y con cada cliente interno o externo. Quality first: la calidad por encima de todo. Hablar con datos: Hay que basar las afirmaciones en datos, cifras y análisis concretos en lugar de decir aquello de “yo creo”, “en mi experta opinión”,… El próximo paso es el cliente: Considerar como clientes internos cada etapa del proceso hasta llegar al cliente externo (final).   Las 7 MUDAS (pérdidas) Según el método Lean Manufacturing al analizar cualquier proceso siempre encontramos 7 pérdidas o desperdicios que hay que intentar minimizar: Sobreproducción: De nada sirve tener un proceso muy rápido si luego generamos un stock intermedio e innecesario en otras partes. Tiempo: esperas y pérdidas yendo a buscar materiales, cambios de utillajes, mala organización… Transporte: No añade ningún valor y por lo tanto hay que intentar reducirlo tanto como sea posible. Exceso de Procesos: Análisis del valor ¿realmente es necesario hacer esto?, ¿qué aporta?, ¿se podría seguir sin ello?. Inventario: En el sistema Toyota los inventarios siempre se tienen que intentar reducir al mínimo posible, trabajando en JIT. Movimientos: Mejora en la organización del trabajo. Defectos: piezas (o servicios) defectuosos que hay que tirar o reprocesar   Know-how: En la actualidad el capital humano, las ideas y sugerencias no aportadas por el personal de base se considera como la octava MUDA.   Para reducir todas estas pérdidas el sistema Toyota ha elaborado una serie de técnicas como el SMED, TPM, 5S, Pull, Hoshin, QRQC, Poka-Yoke, etc. En el próximo artículo seguiremos hablando del Lean Manufacturing, y de porqué este método que ya tiene unos cuantos años, se ha ido convirtiendo progresivamente en una herramienta imprescindible para las empresas del sector de automoción (de donde es original) y va ganando cada día más adeptos en otros sectores.     Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel (Tier1) dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua. Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat

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Como Vender mi Empresa; el Proceso

Como ya sabremos vender la empresa o negocio en funcionamiento es un proyecto muy delicado y que lleva un tiempo que suele oscilar entre los tres meses y un año.  Además en el caso de los pequeños empresarios, propietarios y gestores de PYMES, se complica porque la persona o personas responsables de la empresa ya suelen acumular una gran carga de trabajo, y se venda o no, la empresa tiene que seguir funcionando normalmente. ¿Por qué queremos vender la empresa?  El primer punto a tener claro es cuales son los motivos por los que queremos vender nuestra empresa o negocio, y si queremos hacerlo con mayor o menor urgencia. En el caso de empresas familiares, o de varios socios propietarios, es fundamental que estemos todos de acuerdo en esta trascendente decisión. ¿Cuánto vale mi empresa? Hay que concretar cuanto puede valer la empresa,  y esto viene determinado en gran medida por los resultados obtenidos por la compañía en el pasado, y en el presente y sobre todo, por los esperados en el futuro. Un rango de valor objetivo de la compañía puede determinarlo un profesional especializado, aplicando los métodos financieros reconocidos internacionalmente, pero siempre de forma muy personalizada a nuestra empresa, ya que no hay dos negocios iguales, y hay que ponderar muchos factores. En este punto también debe quedar claro el perímetro de la venta, si queremos vender la sociedad completa o sólo una participación, o una actividad o negocio secundario, o la cartera de clientes,  y si se incluyen o no inmuebles en la operación. ¿A quién le venderemos nuestra empresa? Este es uno de los puntos más importantes,  porque el posible comprador puede ser un inversor buscando oportunidades rentables, o un industrial de un sector afín, o un competidor interesado en nuestra cartera de clientes, etc., y según el caso las condiciones, la confidencialidad y el precio de la operación pueden ser muy diferentes. Es muy interesante hojear los posibles compradores, ver sus posibles motivaciones y estudiar si se generan sinergias, ya que  esto facilita enormemente que la compraventa sea viable a un precio interesante. En esta fase procedemos con el marketing y primeros contactos: Envío de Dossiers Ciegos muy resumidos Firma de Acuerdos de Confidencialidad Envío del Cuaderno de Venta con datos esenciales Aclaración de dudas y de otros datos pedidos por el inversor   ¿Cómo negociamos la compraventa de la empresa? Mantendremos una o varias reuniones con los posibles inversores para presentarles directamente la información relevante de la compañía, y aclarar los temas decisivos para la continuidad de la operación. Con el inversor que después de las primeras negociaciones nos confirme su interés firmaremos una Carta de Intenciones, documento que resume el precio y principales condiciones habladas, y que desarrollaremos después en los contratos. Habitualmente el vendedor concederá un periodo de exclusividad al comprador para que este pueda realizar una revisión más detallada de la información, o una Due Dilligence (auditoría) que puede ser más o menos extensa según el tamaño y riesgos que entrañe la operación. ¿Cómo cerramos la compraventa de la empresa? Una vez revisados los datos clave de la compañía, o concluida la Due Dilligence, puede ser que se negocie posibles ajustes sobre el precio final, en función de temas como deudas no contabilizadas, pasivos fiscales o laborales, etc. En esta fase terminaremos de negociar todas las condiciones de la operación, detallando el precio, formas de pago, garantías por ambas partes, etc., aquí los abogados ya habrán entrado a redactar el Contrato de Compraventa. Finalmente se firmará el contrato de compraventa ante notario, elevándose a escritura pública, y se entregarán los documentos de cobro  (Cheques, Pagarés, etc.) y en ocasiones otras garantías comprometidas (Avales…). Paralelamente puede ser necesario preparar y firmar otros contratos complementarios, como Pactos de Socios, Contratos de Alquiler, Contratos laborales o de alta dirección, etc. Contáctanos sin compromiso para aclararte cualquier duda sobre el proceso de compraventa de una empresa o negocio. Carles Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat

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Comprar, Vender o Mejorar: LA MEJORA CONTINUA (3)

En este artículo explicamos el interesante método basado en La Teoría de las Restricciones o TOC (Theory of Constraints), que fue un best seller en su día… En el artículo anterior veíamos como el método Six Sigma se focalizaba en intentar reducir la variabilidad intrínseca de todos los procesos, realizando detallados estudios estadísticos, que a menudo requerían de mucho tiempo y recursos Teoría de las restricciones (o limitaciones) Esta teoría fue formulada en 1984 por el consultor de origen Israelí Eliyahu Goldratt, y dada a conocer en su famosa novela “La Meta”, que desde entonces se convirtió en lectura de culto en casi todas las facultades de Ingeniería Industrial. El método TOC (Theory of Constraints) se fundamenta en la mejora de los sistemas, entendiendo como sistema a una serie de procesos interdependientes.  Una analogía rápida para entender el concepto de sistema sería el de una cadena, donde un grupo de eslabones interdependientes trabajan unidos para lograr un objetivo común.  La restricción sería el eslabón más débil de la cadena. Lo interesante es darse cuenta de que, al final, la capacidad o prestaciones de toda la cadena estará siempre limitada por la resistencia del eslabón más débil. Este concepto, aplicado a la industria, significa que la Teoría de las restricciones se concentra en identificar el proceso que reduce la velocidad del producto a través de todo el sistema. TOC se desarrolla en 5 etapas: Identificar la restricción, Explotar la restricción, Subordinar otros procesos a la restricción, Elevar la restricción y Repetir el ciclo. Identificar: Las restricciones se identifican de varias formas. La cantidad de trabajo pendiente en una cola (stock de semi-elaborado) antes de un determinado proceso (máquina, utillaje, etc.) es un indicador clásico.  Otro ejemplo es cuando los productos se fabrican por lotes, cuyo tamaño viene determinado por el proceso más limitante. Explotar: Una vez que la restricción ha sido identificada el proceso se mejora o se “explota” hasta su máxima capacidad posible sin mayores inversiones. Subordinar: Cuando el proceso limitante trabaja a su máxima capacidad, la velocidad de los otros procesos interdependientes se alinea con la de este.  Algunos procesos sacrifican su máxima productividad en beneficio del sistema global. Elevar: Si el resultado del sistema completo sigue sin ser satisfactorio, se necesitará seguir mejorando.  La empresa debería entonces invertir en el proceso limitante para eliminarlo definitivamente; a esto se llama “elevar” la restricción (por ejemplo duplicándolo al comprar una segunda máquina, doblando turnos de producción, etc). Repetir: Una vez que se ha roto la primera restricción, otra parte del sistema o cadena de procesos se convierte en la nueva restricción.  Es el momento de reiniciar el ciclo completo de mejora. Se reevalúan las prestaciones del sistema buscando nuevas restricciones, se explota el proceso limitante, se subordinan los demás y finalmente se eleva. Al enfocarse en reducir las restricciones este método consigue también mejorar el flujo de productos o servicios a través del sistema.  Cuando los procesos limitantes mejoran, la variabilidad también se reduce, los desechos disminuyen y la calidad final del producto o servicio mejora. El método no requiere de grandes conocimientos de análisis de datos, ni de mucha gente conocedora del sistema.  Su comprensión por un número limitado de personas con responsabilidad y autoridad para realizar los cambios necesarios es todo cuanto se precisa, sin necesidad de involucrar al resto de los trabajadores de la empresa. TOC supera una crítica a la mayoría de los programas de mejora continua, y es que muchos programas utilizan una misma fórmula general, que sirve para todos los procesos, con independencia de su tamaño, relevancia o situación particular en la que se encuentren. Con un método generalista, las empresas esperan que refinando y mejorando cada proceso individualmente, y llevándolos todos a su pleno rendimiento, el sistema entero mejorara. El método TOC opera bajo las siguientes premisas fundamentales: El diseño del producto o servicio es estable (no cambia rápidamente con el tiempo, no hay distintas versiones, …). Todos los procesos actualmente definidos son esenciales para lograr las salidas o “outputs” deseados (es decir que no existen otras opciones más eficaces y eficientes). Finalmente, como en el caso del Lean Manufacturing que trataremos próximamente, la organización pone en valor la velocidad a la que el producto o servicio se mueve a través del sistema. La velocidad y el volumen de producción alcanzado son los principales indicadores del éxito. Los trabajadores de la empresa no necesitan tener un profundo conocimiento de esta metodología; es más, sus sugerencias no se consideran vitales para la implantación exitosa de un proceso de mejora basado en la Teoría de las restricciones. Las organizaciones con una estructura jerarquizada y un know-how o conocimientos muy centralizados valoran este enfoque.   Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel  (Tier1)  dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua.   Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat

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Comprar, Vender o Mejorar: LA MEJORA CONTINUA (2)

En el artículo anterior ya comentamos que vamos a explicar los principales métodos de mejora continua más extendidos, para ver cuál puede resultar más adecuado para adaptarlo a nuestra empresa, y no al revés como suele ocurrir con muchas consultorías. En este post explicaremos brevemente los pros y los contras del método SIX SIGMA, utilizado por grandes multinacionales. Six Sigma 6 Sigma establece que reduciendo la variabilidad de nuestros procesos (desviación estándar) mejorarán todos los aspectos del negocio. Empleando una serie de herramientas estadísticas para entender las fluctuaciones de los procesos, la dirección de la empresa podrá prever los cambios, incluso antes de que se produzcan, y gestionar mejor dichos procesos.  Si los resultados no son satisfactorios a la primera las mismas herramientas se podrán utilizar para un nuevo bucle de optimización. A través de un método de investigación rígido y estructurado se pretenden entender mejor los elementos del proceso y actuar en la disminución de la variabilidad de cada uno de ellos para conseguir unas salidas del proceso (léase producto o servicio) mejores. Six Sigma incluye 5 etapas: Definición, Medición, Análisis, Mejora y Control (lo que se conoce como el ciclo DMAIC por sus siglas en Inglés).  Definición: La actividad se inicia con un diagrama de tipo SIPOC (Supplier Input, Process, Customer Output) donde se tratan de identificar todas las posibles variables y parámetros importantes tanto de entrada como de salida de nuestros procesos (Materias primas, Temperatura, humedad, peso, concentraciones, … cuales son nuestros clientes internos o externos, qué problemas tienen, y qué características valoran como más importante). Medición: La segunda etapa consiste en medir los resultados obtenidos en función de las distintas variables identificadas previamente como críticas. Cuantos más datos tengamos mejor podremos pasar a la siguiente fase. Análisis: Los datos se organizan en gráficos para ver tendencias, se establecen diseños de experimentos y finalmente se intenta conseguir un modelo matemático que defina nuestros procesos y permita hacer simulaciones. Mejora: En esta etapa se persigue corregir los problemas detectados cambiando las variables previamente identificadas, lo cual resulta ahora casi como una obviedad una vez que ya conocemos y somos realmente “dueños de nuestros procesos”. Control: Una vez que hemos mejorado y estamos en una situación estable, el proceso se monitoriza para corregir inmediatamente cualquier desviación. El enfoque primario hacia la reducción de la variabilidad produce otros efectos secundarios muy deseables también: la calidad mejora, se re-evalúan los elementos que aportan valor añadido y se reduce la posibilidad de errores. Finalmente, algunos elementos descubiertos durante el programa de Six Sigma inciden en el flujo de productos y servicios, entendiendo como flujo el tiempo desde la entrada de materias primas hasta la salida de productos finales.  La mejora de procesos críticos que afectan el flujo se traduce pues en una reducción del porcentaje de rechazos internos, una mejora de la productividad y una disminución del inventario de productos semi-elaborados.  Todo ello mejora el cash flow de la empresa al tener menos recursos invertidos y aumenta la velocidad de rotación desde que se compran las materias primas hasta que se generan los primeros ingresos. Sin embargo los programas de mejora Six Sigma se fundamenta en dos premisas básicas, a saber: La primera es que el personal de la empresa entiende los gráficos y aprecia el enfoque matemático, en el que los números representan las características críticas de los procesos, con lo que su análisis y conocimiento sirven realmente para producir mejoras. El tipo analítico como ingenieros y científicos generalmente respetan este enfoque. La segunda es que a través de reducir la variabilidad de todos los procesos internos de la empresa se logra que el desempeño general de la misma mejore. Mientras resulta difícil discutir sobre las posibilidades reales de mejora que ofrece este método (que se ha empleado principalmente en grandes multinacionales como Motorola, Dupont o Sony), la realidad económica del negocio impone rentabilizar las inversiones obteniendo los mejores resultados con los mínimos esfuerzos y con un tiempo limitado.   Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel  (Tier1)  dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua. Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat

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Comprar, Vender o Mejorar: LA MEJORA CONTINUA (1)

En VSCapital sabemos que la mayor parte de las PYMES de nuestro país se han creado gracias a la visión y tenacidad de sus fundadores, que muchas veces han tenido que hacerlo “a pesar de” y no “gracias a” las ayudas y facilidades que ofrece nuestro país (burocráticas, financieras, reglamentarias, de Seguridad y Salud, PRL, medioambientales, etc.) Qué empresario no se ha encontrado en alguna ocasión cuando ha ido a un banco a pedir un crédito para realizar inversiones en su negocio, que al otro lado de la mesa le escuchaban atentamente, para acto seguido proponerle una mejor opción de inversión en el mercado inmobiliario. …Los años pasan muy deprisa, y cuando nos damos cuenta nuestro pequeño negocio se ha convertido en una empresa y llega el momento de decidir: Comprar o fusionarse con otras empresas para alcanzar un mayor volumen de negocio y seguir avanzando, para eliminar competidores. Vender la empresa cuando no se encuentra una sucesión clara, los productos o servicios ofertados se han vuelto obsoletos, etc.… Mejorar la empresa. A menudo nuestra visión, a fuerza de estar siempre en el mismo sitio, no alcanza a ver lo que lo que para otros ojos más entrenados puede resultar casi evidente. En esta serie de artículos nos centraremos en la tercera vía: la mejora continua. “Renovarse o morir”, esta es la máxima que en un mundo globalizado y con cambios tecnológicos constantes debe estar muy clara.  O dicho de otro modo, si nos mantenemos estancados al final perdemos competitividad y tarde o temprano esta situación pasará factura. Así es que vamos primeramente a analizar los principales métodos de mejora continua más extendidos en la actualidad, para ver sus pros y sus contras y cuál puede resultar más adecuado para adaptarlo a la realidad de nuestra empresa, y no al revés como suele ocurrir. Todos los sistemas tienen sus “gurús” o especialistas que aseguran que: siguiendo su metodología y su forma específica de afrontar los problemas, se conseguirán mejorar todos los aspectos del negocio. Después de escucharlos a todos y sus diversas metodologías, uno se plantea cual puede ser la mejor para su empresa, y también cual se adapta mejor a la cultura de la organización.  Muchos métodos de mejora continua parecen entrar en conflicto entre ellos, o al menos desestimar lo que unos u otros puedan aportar.  Este artículo pretende ayudar a comprender un poco mejor sus conceptos básicos, sus defectos, sus diferencias y también sus similitudes. La tabla nº 1 muestra la esencia de cada metodología:     Tabla 1. Programas de Mejora           Programa 6 Sigma Lean Manufacturing Teoría de las limitaciones Teoría   Reducir la variabilidad   Eliminar las pérdidas   Gestionar las limitaciones   Guías de 1. Definir 1. Identificar valor 1. Identificar limitaciones aplicación 2. Medir 2. Mapa del valor 2. Explotar limitaciones   3. Analizar 3. Flujo del proceso 3. Subordinar procesos   4. Mejorar 4. Sistema Pull 4. Elevar limitaciones   5. Controlar   5. Perfeccionar (QRQC)   5. Repetir el ciclo   Enfoque Problema técnico Flujo del proceso Limitaciones del sistema   En el próximo post explicaremos los pros y los contras del método SIX SIGMA, utilizado por grandes multinacionales pioneras en estos temas.   Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel  (Tier1)  dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico. Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua.   Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat

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La Matriz Estratégica de la Pequeña Empresa (2)

Ya comentamos que la PYME debería definir y documentar su estrategia en un Plan de Negocio a medio y largo plazo, igual que las grandes empresas. Con la conocida matriz clásica DAFO, acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, tenemos  una herramienta de planificación y análisis fácil de usar.  Hablamos en el artículo anterior de que el objetivo del análisis DAFO es ayudar a definir un plan estratégico de negocio que incluye el análisis del sector en el que opera la empresa, identificando Oportunidades y Amenazas,  y el análisis interno de los recursos de la empresa, identificando Fortalezas y Debilidades.  A modo de ejemplo vimos primero los factores internos que afectan de modo general a las PYMES, y ahora exponemos los factores externos; las amenazas y oportunidades más comunes vistos en un estudio de pequeñas empresas de la provincia de Barcelona.   MARCO EXTERNO ESTRATÉGICO AMENAZAS Legislación desarrollada para las grandes empresas Cargas administrativas, legales y fiscales elevadas que suponen altos costes fijos Acceso a la financiación bancaria más complicado y caro Acceso a otras fuentes de financiación más complicado y caro Mayor morosidad, de otras pymes y de la gran empresa Competencia de las grandes empresas que tienen ventajas en costes y organización Mayores costes en ciertos factores como la energía y otros suministros Incertezas de la economía internacional que también afecta indirectamente   OPORTUNIDADES Mejora de la demanda interna si la coyuntura económica es favorable Consumidores más exigentes que buscan productos más exclusivos Consumidores más exigentes que buscan productos a precios muy bajos Reducción de las barreras internacionales y mayor información de otros países Consumidores más concienciados que buscan productos de proximidad Una vez hemos definido y concretado todo el conjunto de factores internos y externos que configuran la matriz DAFO completa, tenemos una visión de las posibilidades estratégicas de nuestra empresa mucho más amplia y comprensible para todos los implicados. En la mayoría de ocasiones en las que se realiza una matriz DAFO se queda en esta fase, dándose por suficiente el análisis realizado, dejando pendiente una gran parte del valor que permite esta herramienta, que es la determinación de ejes estratégicos de acción a plasmar después en el Plan Estratégico de Negocio.  En esta segunda fase se sustituyen las palabras oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades por los puntos concretos obtenidos en la etapa anterior, y mediante la unión de los valores en la matriz, se obtienen los ejes estratégicos de orientación y dirección general de la empresa para los mercados, productos, clientes, proveedores, etc., definidos y priorizados.  A continuación documentaremos por escrito estos ejes estratégicos y  definiremos un conjunto de acciones prácticas a realizar para cada punto, objetivos concretos y acciones “tácticas” que deben implicar directamente a diferentes departamentos, directivos y empleados.  Finalmente cuantificaremos el valor económico de todos estos objetivos, inversiones, gastos e ingresos previstos, y junto con la información contable habitual, podremos generaremos una proyección completa de las finanzas de la compañía a 3 o 5 años vista.  Y este proceso lo repetiremos y actualizaremos cada año, de forma que la empresa se mantenga siempre alerta para adaptarse a los cambios constantes del entorno.   Carles Ventura Puig, Barcelona,  www.vscapital.cat

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La Matriz Estratégica de la Pequeña Empresa (1)

Muy a menudo las PYMES van definiendo su estrategia sobre la marcha, y no hay un proceso formal de desarrollo de su Plan de Negocio Estratégico. Pero la estrategia debería plasmarse siempre en un Plan de Negocio a medio y largo plazo, que la una empresa define valorando sus capacidades y recursos disponibles, así como los retos del entorno en el que compite.  La conocida matriz clásica DAFO, acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, es una herramienta de análisis fácil de plantear y muy útil para determinar en qué situación está la empresa, servir de punto de partida para la  planificación estratégica y optimizar los recursos disponibles. Es muy utilizada en la gran empresa, con diferentes modelos muy desarrollados y sofisticados, pero sigue siendo poco aplicada en la PYME. Vamos a explicar en este artículo y en el siguiente esta matriz con los conceptos que afectan más directamente a la pequeña empresa, en base a varios estudios realizados en pequeñas empresas de Cataluña, especialmente en la provincia de Barcelona.  Fortalezas: Puntos Fuertes Internos de la empresa Son todos los factores propios en las que la empresa posee cierta ventaja y puede destacar frente a sus competidores. Generalmente son más numerosos de lo que la dirección de la compañía cree inicialmente, y por tanto hay que determinarlos con un análisis exhaustivo y metódico. Debilidades: Puntos Débiles Internos de la empresa Son todos los aspectos en los que detectamos problemas y defectos de funcionamiento de la compañía. Es necesario hacer un ejercicio de honestidad y realismo para detectar correctamente las debilidades de la empresa, porque en gran medida determinaran después las posibles estrategias futuras. Oportunidades: Potenciales Posibilidades Externas a la empresa Aquí se trata de ser capaces de detectar huecos en el mercado, ocasiones y oportunidades que podemos aprovechar para incrementar las ventas o mejorar la rentabilidad o adelantarnos a nuestros competidores, etc. Para desarrollar esta fase necesitamos disponer de abundante información de nuestro sector, competidores, clientes, proveedores. Amenazas: Potenciales Retos Externas a la empresa Igualmente en este apartado necesitamos disponer de abundante información de nuestro sector y de otros afines, para ser conscientes de los principales riesgos y desafíos que pueden surgir en nuestro mercado,  y en la medida de lo posible estar preparados para superarlos. Como resumen podemos decir que con los estudios y datos del sector y del entorno conseguiremos ver los factores externos más importantes que afectan a nuestro mercado, y por tanto las oportunidades y amenazas más claras para nuestra empresa, mientras que para el análisis interno necesitamos un conocimiento profundo y sincero de nuestra organización, que igualmente deberemos poder plasmar por escrito en la matriz para determinar las debilidades y fortalezas. Como ejemplo, exponemos primero los factores internos; fortalezas y debilidades, que afectan de modo general a la mayoría de las PYMES:   MARCO INTERNO ESTRATÉGICO DEBILIDADES Menor capacidad de especialización del personal disponible Menor capacidad de atracción de personal cualificado Menor capacidad atracción de personal por sueldos más bajos que la gran empresa Menor aprovechamiento economías de escala y productividad por capacidad reducida Mayor importancia de los costes fijos que condicionan el margen de ventas Mayor dependencia de la demanda local por la dificultad de acceder a otros mercados   Menor capacidad de negociación con los CLIENTES Menor capacidad de negociación con los PROVEEDORES Inexistencia de patronales de ámbito estatal con suficiente influencia en regulaciones     FORTALEZAS Capacidad de adaptación a la demanda por la proximidad con el cliente Capacidad adaptación a la demanda por estructuras sencillas y flexibles Rapidez en la toma de decisiones gracias a una cadena de mando más corta Mayor implicación de los directivos por su relación con la empresa Mayor implicación de los trabajadores por su relación con la empresa Capacidad creciente de vender en mercados alejados por las mejoras tecnológicas En el siguiente artículo expondremos los factores externos; oportunidades y amenazas que afectan a las pequeñas empresas.   Carles Ventura Puig, Barcelona, www.vscapital.cat;  www.venturasmartcapital.es

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