Comparando los métodos de Mejora Continua

Comparando los métodos de Mejora Continua

Hemos publicado en nuestro blog una serie de artículos sobre “La Mejora Continua”, en los que hemos analizado los 3 principales métodos actuales: 6 Sigma, Lean Manufacturing y Teoría de la Limitaciones. Ha llegado el momento de compararlos y sacar conclusiones.

Comparando los 3 métodos:

Existen muchos puntos en común, y también algunas críticas a todos los modelos de mejora, pero en general todos asumen unas ciertas premisas:

  • El diseño del producto o servicio es básicamente correcto y está optimizado en costes.
  • Las necesidades del cliente están satisfechas con este diseño, que cumple además con los requisitos funcionales y reglamentarios del mercado.
  • La Dirección de la empresa comprende, apoya y lidera los cambios.

Después de mejorar los procesos y sistemas de producción, algunos métodos se fijan también en la idoneidad del diseño, aunque cada uno lo hace según su propia visión del asunto.

QFD y análisis del valor son dos de las herramientas más utilizadas para conectar el diseño del producto o servicio, con las necesidades reales de los clientes.  Ambas reúnen marketing, finanzas, operaciones y compras para explorar sistemáticamente cómo el producto realiza las funciones que demanda el cliente.

Una parte importante de estos análisis es darse cuenta de que todas las funciones conllevan asociados unos ciertos costes. Cuando los departamentos comerciales (o los propios clientes) son conscientes de los sobrecostes que supone cada una de las prestaciones, o funciones extra que desean, pueden hacer una elección más oportuna acerca de la configuración final del producto o servicio.

Principales obstáculos para la mejora:

Existen algunos obstáculos para la implantación de un programa de mejora:

  • Abordan la teoría de la gestión como un problema secundario.
  • No consideran políticas de empresa previas (formales ni informales).
  • No contemplan la evaluación y recompensa por mejoras introducidas.
  • No tienen en cuenta los valores y la cultura específicos de la organización.

En todas las organizaciones existen actividades dirigidas por políticas cuyo propósito se perdió en el confín de los tiempos. Todos los programas de cambio desafían las formas existentes de hacer las cosas.

Cómo elegir:

Para ayudarnos a elegir el método que mejor se adapte a las necesidades de nuestra organización, debemos identificar una jerarquía entre las relaciones de causa efecto primarias y secundarias.

El primer paso es identificar la teoría principal que nos interesa aplicar

Six Sigma: reducir la variabilidad de los procesos

Lean Manufacturing: eliminar las pérdidas en cada fase

Teoría de las Restricciones: gestionar las limitaciones de la cadena. 

Y luego entender cómo el enfoque de esa teoría se puede convertir en unos resultados tangibles para nuestra organización, para ello hay que analizar los posibles y deseables efectos secundarios del método elegido:

Six Sigma: menos desperdicios, menos inventarios, medidas exactas del rendimiento y fluctuaciones para gerencia, mejora de la calidad.

Lean Manufacturing: salidas más uniformes, menos inventarios, nuevo sistema de medidas del rendimiento de flujo, mejora de la calidad.

Teoría de las Restricciones: menos inventarios, control costes de producción, medidas del rendimiento del sistema, mejora de la calidad.

Lo curioso es que todos los métodos de mejora parten de unas premisas y unos conceptos primarios distintos, pero a medida que se van desplegando llegan a unos efectos similares.  Muchos efectos secundarios de un método son primarios en otro y viceversa, por lo que se podría concluir que al final todos acaban logrando resultados similares.

…Entonces, ¿dónde nos deja esto?, ¿cuál es el camino que deberíamos seguir como directivos para resolver los obstáculos de nuestra empresa?

La respuesta es que la selección del método de mejora continua a emplear depende básicamente de la cultura de la organización.

Si los principales métodos de mejora acaban llegando a los mismos resultados tras un cierto tiempo, entonces la cuestión a evaluar es la velocidad en la que un determinado método será plenamente aceptado en nuestra empresa:

  • Si la organización valora los estudios analíticos y las correlaciones entre gráficos y datos entonces 6 Sigma es el programa perfecto para empezar.
  • Si la organización valora el Visual Management, el entorno de trabajo limpio y ordenado y la inmediatez de respuesta, entonces Lean Manufacturing sería el método a elegir.
  • Si la organización valora el enfoque de sistemas, de forma no participativa, y donde existe una clara separación entre operarios y directivos, TOC puede ser la mejor opción.

Una vez que se han identificado los valores de un determinado método, la comparación con la cultura y valores de la propia empresa, así como con la imagen que la alta Dirección pretende transmitir, hacen que la selección resulte mucho más fácil

 

Albert Ventura es Ingeniero Industrial Superior y trabaja en una multinacional de componentes de automoción de primer nivel (Tier1) dentro del departamento de Materials Management, en el área de evaluación y mejora de proveedores (Supplier Chain).  También lo ha hecho en empresas de tipo PYME, ocupando puestos de Director de Calidad, Medio ambiente, Director Técnico.

Actualmente compagina su actividad como Consultor Asociado en VSCapital para temas estratégicos de desarrollo corporativo y mejora continua.

 

Albert Ventura Puig,  Barcelona,  www.vscapital.cat