La Matriz Estratégica de la Pequeña Empresa (2)

La Matriz Estratégica de la Pequeña Empresa (2)

Ya comentamos que la PYME debería definir y documentar su estrategia en un Plan de Negocio a medio y largo plazo, igual que las grandes empresas.

Con la conocida matriz clásica DAFO, acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, tenemos  una herramienta de planificación y análisis fácil de usar.

 Hablamos en el artículo anterior de que el objetivo del análisis DAFO es ayudar a definir un plan estratégico de negocio que incluye el análisis del sector en el que opera la empresa, identificando Oportunidades y Amenazas,  y el análisis interno de los recursos de la empresa, identificando Fortalezas y Debilidades.

 A modo de ejemplo vimos primero los factores internos que afectan de modo general a las PYMES, y ahora exponemos los factores externos; las amenazas y oportunidades más comunes vistos en un estudio de pequeñas empresas de la provincia de Barcelona.

 

MARCO EXTERNO ESTRATÉGICO

AMENAZAS

Legislación desarrollada para las grandes empresas

Cargas administrativas, legales y fiscales elevadas que suponen altos costes fijos

Acceso a la financiación bancaria más complicado y caro

Acceso a otras fuentes de financiación más complicado y caro

Mayor morosidad, de otras pymes y de la gran empresa

Competencia de las grandes empresas que tienen ventajas en costes y organización

Mayores costes en ciertos factores como la energía y otros suministros

Incertezas de la economía internacional que también afecta indirectamente

 

OPORTUNIDADES

Mejora de la demanda interna si la coyuntura económica es favorable

Consumidores más exigentes que buscan productos más exclusivos

Consumidores más exigentes que buscan productos a precios muy bajos

Reducción de las barreras internacionales y mayor información de otros países

Consumidores más concienciados que buscan productos de proximidad

Una vez hemos definido y concretado todo el conjunto de factores internos y externos que configuran la matriz DAFO completa, tenemos una visión de las posibilidades estratégicas de nuestra empresa mucho más amplia y comprensible para todos los implicados.

En la mayoría de ocasiones en las que se realiza una matriz DAFO se queda en esta fase, dándose por suficiente el análisis realizado, dejando pendiente una gran parte del valor que permite esta herramienta, que es la determinación de ejes estratégicos de acción a plasmar después en el Plan Estratégico de Negocio.

 En esta segunda fase se sustituyen las palabras oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades por los puntos concretos obtenidos en la etapa anterior, y mediante la unión de los valores en la matriz, se obtienen los ejes estratégicos de orientación y dirección general de la empresa para los mercados, productos, clientes, proveedores, etc., definidos y priorizados.

 A continuación documentaremos por escrito estos ejes estratégicos y  definiremos un conjunto de acciones prácticas a realizar para cada punto, objetivos concretos y acciones “tácticas” que deben implicar directamente a diferentes departamentos, directivos y empleados.

 Finalmente cuantificaremos el valor económico de todos estos objetivos, inversiones, gastos e ingresos previstos, y junto con la información contable habitual, podremos generaremos una proyección completa de las finanzas de la compañía a 3 o 5 años vista.

 Y este proceso lo repetiremos y actualizaremos cada año, de forma que la empresa se mantenga siempre alerta para adaptarse a los cambios constantes del entorno.

 

Carles Ventura Puig, Barcelona,  www.vscapital.cat