Capital Riesgo y Business Angels como alternativas de financiación empresarial

Capital Riesgo y Business Angels como alternativas de financiación empresarial

¿En qué se basa la financiación a través de los Fondos de Capital Riesgo?

Primeramente deberíamos describir lo que entendemos por fondos de capital riesgo, y matizar que esta descripción engloba a una gran cantidad de entidades con organizaciones e intereses distintos, pero que podemos generalizar explicando que se trata de instituciones que recogen fondos de empresas, instituciones  y grandes inversores que esperan obtener una alta rentabilidad en sus inversiones.

También es muy importante tener claro que los fondos invierten comprando una parte sustancial de la empresa, por tanto pasan a ser socios, y en muchas ocasiones mayoritarios.

Los fondos de capital riesgo pueden estar enfocados a la inversión en empresas en crecimiento en determinados sectores, por ejemplo fondos especializados en inversiones en tecnología informática  y Apps, o fondos especializados en biotecnología,  etc., estos fondos están invirtiendo en proyectos que consideran atractivos por su alto potencial de crecimiento, y por tanto de rentabilidad futura, pero también están asumiendo un importante riesgo, ya que una gran parte de estos proyectos no llegan nunca a materializarse en empresas rentables.

También existen los denominados fondos de inversión en “empresas en situaciones especiales”, que es un eufemismo para describir a los fondos que invierten en empresas con graves problemas financieros para intentar reflotarlas. Lógicamente estos fondos compran a precios muy bajos para vender al cabo de un tiempo con altísimas rentabilidades, por lo que también se les denomina “fondos buitre”. Pero hay que reconocerles que invierten en negocios y empresas en las que nadie más quiere invertir en ese momento, asumen un elevadísimo riesgo y en muchas ocasiones no recuperan la inversión.

 ¿Y la financiación con los Business Angels?

Entendemos por Business Angels a pequeños o medianos inversores, que pueden ser personas físicas o agrupaciones de pequeños inversores gestionados por una entidad, en ocasiones pública o semi-pública, por ejemplo un Colegio de Médicos  o de Ingenieros, que recogen fondos de sus asociados para invertir en proyectos de sus respectivos ámbitos profesionales.

Tradicionalmente se considera que el interés de un business angel es más el soporte y apoyo económico a un proyecto que le interesa (normalmente una start-up), y no la sola  obtención de una rentabilidad financiera, pero lo cierto es que los business angels también esperan obtener una rentabilidad en sus inversiones, ya que efectúan un cierto trabajo de asesoramiento y corren un riesgo financiero.

¿Qué alternativa de financiación es mejor?

En general creo que podemos decir que no hay una forma de financiación mejor o peor, sino que depende siempre del tamaño y del ciclo de vida de la empresa en el tiempo. Tradicionalmente se dice que una start-up empieza a financiarse con amigos y familia, y cuando crece puede acudir a un crowfunding o a los business angels, y si llega a un cierto tamaño, o está en un sector de elevado crecimiento, puede buscar financiación en un gran fondo de capital riesgo.

¿Es recomendable optar por este tipo de financiación?

Las formas de financiación que estamos comentando invierten en el capital de la empresa (es decir, los inversores se convierten en socios accionistas), y en el caso de los business angels, y sobre todo de los fondos de capital riesgo, exigen tener una posición dominante mayoritaria en el capital de la empresa, una situación que habitualmente muchos pequeños empresarios no están dispuestos a aceptar.

En general podemos decir que este tipo de financiaciones en el capital de la empresa pueden ser muy interesantes cuando el empresario no dispone del capital suficiente para continuar su proyecto, o para hacerlo crecer, o ya ha agotado la financiación bancaria tradicional vía préstamos y/o crédito, pero deben estudiarse todas las diferentes alternativas considerando sus costes y beneficios y riesgos para la empresa, por lo que es muy recomendable acudir a un consultor financiero independiente que pueda hacer un análisis completo y objetivo.